6 desagradables verdades que te harán mejor persona

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(Este artículo es una traducción libre de este artículo original en Cracked)

Puedes dejar de leer si tu trabajo va de maravilla, estás contento con tu vida y eres feliz con tus relaciones personales. Que tengas un buen día, amigo, este artículo no es para ti. Estás haciendo las cosas bien, estamos orgullosos de ti. Para que no sientas que has perdido el tiempo al hacer clic en esta entrada, aquí tienes una foto de Lenny Kravitz vistiendo una bufanda gigante.

Para el resto de la gente, vamos a intentar algo: Nombra cinco cosas destacables de ti mismo. Escríbelas o simplemente dilas en voz alta. Pero ojo, no vale decir cosas que eres (p.e., soy un buen tío, soy honrado), sino cosas que haces (p.e., gané un campeonato nacional de ajedrez, hago el mejor chili de Massachusetts). Si no te resulta fácil, bueno, esto es para ti, y te va a joder escucharlo. Mi única defensa es que desearía que alguien me lo hubiera dicho a mi allá por 1995.

#6. Al mundo sólo le preocupa lo que puede obtener de ti.

Digamos que la persona que más quieres acaba de recibir un disparo. Está tirada en la calle, desangrándose y gritando de dolor. Un extraño se acerca y dice “¡Apártense!”. Mira la herida de bala de tu ser querido y saca una navaja… va a operar ahí mismo, en plena calle.
“Muy bien, ¿quién es el herido?”

Tú preguntas, “¿Es usted médico?”. El extraño dice, “No”. Tú dices, “pero, usted sabe lo que hace, ¿verdad? Es usted un médico militar retirado, o…” En este momento el extraño se ofende. Te dice que él es un buen tipo, que es honrado, que es puntual. Te dice que es un buen hijo con su madre, y que tiene una vida rica llena de hobbys divertidos y hace hicapié en que nunca dice palabrotas. Confundido, le dices “¿Y qué cojones tiene eso que ver con que mi mujer/marido/mejor amigo/familiar esté aquí tirado desangrándose? ¡Necesito a alguien que sepa tratar una herida de bala! ¿Puede usted hacerlo o no?”. Entonces el extraño se irrita… ¿Por qué estás siendo tan frívolo y egoísta? ¿No eres capaz de valorar ninguna de sus otras cualidades? ¿Acaso no acabas de escuchar que él siempre se acuerda del cumpleaños de su novia? Con todas las cosas buenas que él hace, ¿realmente importa si tiene conocimientos de cirugía?

En un momento de pánico, coges al extraño por los hombros con tus manos ensangrentadas y lo sacudes, gritando, “Sí, le digo que nada de esas tonterías importan, porque en esta situación en concreto, lo que necesito es a alguien que sepa parar la hemorragia, maldito tarado gilipollas”.
“No lo pillo… ¿Vale si me pongo una bata de laboratorio? Un momento, sólo deja que…”
Y esta es mi terrible verdad sobre el mundo adulto: Te encuentras en esa situación cada día. Sólo que tú eres el idiota de la navaja y la víctima que se desangra es la sociedad en su conjunto. Si quieres saber por qué la sociedad te da de lado, o por qué no consigues el reconocimiento que crees que mereces, es porque la sociedad está llena de gente que necesita cosas. Necesita casas, comida, entretenimiento, relaciones sexuales satisfactorias. Tú has llegado en esa situación de emergencia, con tu pequeña navaja, por el simple hecho de nacer. En el momento en que llegaste al mundo, entraste a formar parte de un sistema diseñado puramente para resolver las necesidades de la gente.
“Aquí tienes la mierda que pediste. Ahora lárgate”

O bien procuras satisfacer esas necesidades desarrollando un conjunto de habilidades únicas o el mundo te rechazará, sin importar lo bueno, generoso y educado que seas. Serás pobre, estarás solo, te quedarás fuera a la intemperie. ¿Te parece esto miserable, zafio o materialista? ¿Es que el amor y la bondad no importan? Por supuesto que importan, siempre que cubras las necesidades de los demás. Porque verás…

#5. Los hippis estaban equivocados

He aquí la mejor escena de la historia del cine:

Para los que no podáis ver el video, es el famoso discurso que Alec Baldwin da en la obra maestra Glengarry Glenn Ross. El personaje de Baldwin (que es el malo de la película) se dirije a una habitación llena de individuos y les hace un agujero nuevo en el culo, diciéndoles que serán despedidos a menos que “cierren” las ventas que se les han asignado:

“¿Eres una buena persona? No me importa una mierda. ¿Un buen padre? ¡Que te jodan! Ve a casa a jugar con tus hijos. Si quieres trabajar aquí, cierra“.

Es brutal, grosero y raya en lo socipático, pero también es una expresión realista y cruda de lo que el mundo espera de ti. La difrerencia es que… en el mundo real, la gente considera que hablarte así está mal y por ello ha decidido que es mejor dejar que fracases.

Getty

Esta secuencia cambió mi vida. Si supiera cómo hacerlo, la pondría como tono de alarma para despertarme cada mañana. Alec Baldwin fue nominado al Oscar por la película y sólo salía en esa escena. Como gente más inteligente que yo ha destacado, la genialidad de ese discurso es que la mitad de la gente que ve la escena piensa: “Vaya, debe de ser horrible tener un jefe así” y la otra mitad piensa, “¡Sí, joder, salgamos a vender esas putas casas!”

O, como dicen en el blog The Last Psychiatrist:

“Si estuviéramos en esa habitación, algunos entenderían la situación como parte del trabajo, y se contagiarían de la fuerza del mensaje, incluso valorando positivamente la vehemencia del jefe: “¡Este tío es genial!”; mientras otros se lo tomarían de forma personal: “este tío es un gilipollas, no tiene derecho a hablarme así”, o siguiendo la maniobra estándar cuando el narcisismo se enfrenta con un poder superior, echaríamos humo en silencio, fantaseando sobre cómo encontrar la manera de delatar su hipocresía. ¡Qué satisfacción!”

Getty

Ese párrafo pertenece a una reveladora crítica de los “hipsters” y su aparente dificultad para encontrar trabajo (aunque no le hace justicia resumirlo así, mejor lee el artículo entero), y el tema es que la diferencia en esas dos actitudes (indispuesto frente a motivado) determina en gran manera si tendremos éxito o no en la sociedad. Por ejemplo, algunas personas quieren responder a ese discurso con la frase de Tyler Durden en Fight Club: “Tú no eres tu trabajo”.

Pues bien, en realidad, sí lo eres. Por descontado, tu “trabajo” y la forma en la que te emplees no tienen por qué ser la misma cosa, pero en ambos casos no eres sino la suma total de tus habilidades útiles. Por ejemplo, ser una buena madre es un trabajo que necesita habilidades. Es algo que una persona puede hacer y que es útil para otros miembros de la sociedad. Pero no te equivoques: Tu “trabajo”, aquello útil que haces por otras personas… es todo lo que eres.

Hay una razón por la que los cirujanos consiguen más reconocimiento que los guionistas de comedias. Hay una razón por la que los mecánicos son más reconocidos que los hipsters en paro. Hay una razón por la que tu trabajo se convierte en tu etiqueta si tu muerte sale en las noticias (“quáterback de la NFL muere en suicidio/asesinato”). Tyler dijo “Tú no eres tu trabajo”, pero también fundó y dirigió una exitosa fábrica de jabones y se convirtió en el líder de un movimiento político y social internacional. Él era por supuesto su trabajo.

Era la moraleja que nadie pareció pillar de la película.

O piénsalo de este modo: ¿Recuerdas cuando Chick-fil-A se declaró en contra del matrimonio homosexual? ¿Y cómo a pesar de las protestas, sigue vendiendo millones de sandwiches cada día? No es porque el país esté de acuerdo con ellos, es porque hacen bien su trabajo fabricando deliciosos sandwiches. Y eso es todo lo que importa.

No tiene por qué gustarte. A mí no me gusta cuando llueve el día de mi cumpleaños. Llueve y punto. Las nubes se forman y hay precipitaciones. La gente tiene necesidades y quienes resuelven esas necesidades son valorados. Estos son los mecanismos simples del universo y no dependen de lo que nosotros queramos.

Esto es ridículo. ¿No he cometido ni un sólo delito y me pasa esto?

Si protestas diciendo que tú no eres un capitalista superficial y materialista y que no estás de acuerdo en que el dinero lo sea todo, sólo puedo decir, ¿quién dijo nada de dinero? No estás comprendiendo el sentido más amplio de todo esto.

 

#4.  Lo que produces no tiene que hacer dinero, pero tiene que beneficiar a los demás.

Getty

Probemos con un ejemplo no monetario para que no te quedes atascado en el dinero. El sector demográfico al que se dirige Cracked está fuertemente formado por hombres jóvenes de veintipocos años. Por lo tanto, en nuestros foros y en muchos de los mensajes privados que me llegan leo varias docenas de historias al año de tipos que sufren y están solos e insisten en que las mujeres no se les acercan a pesar de que son los tíos más majos del mundo. Podría explicar lo erróneo de este planteamiento, pero mejor será que lo haga Alec Baldwin:

En este caso, Baldwin es la mujer atractiva que tienes en el punto de mira. Ella no te lo pondrá tan claro como él (la sociedad nos enseña a no ser así de sinceros con los demás) pero la ecuación es la misma. “¿Un buen tio? ¿A quién le importa una mierda? Si quieres trabajar aquí, cierra

Entonces… ¿Qué ofreces? Porque la chica tipo Zooey Deschanel de la librería con la que sueñas despierto se pasa una hora dándose crema en la cara cada noche y se siente culpable cuando almuerza cualquier cosa que no sea ensalada. Será cirujano dentro de diez años. ¿Y tú?

Pues soy el puto amo en “captura la bandera”…

“¿Qué, entonces estás diciendo que no puedo conseguir chicas como esa a menos que tenga un buen trabajo y gane mucho dinero?” No, tu cerebro llega a esa conclusión para que tengas una excusa para descartar a cualquiera que te rechace, para pensar que están siendo superficiales y egoístas. Estoy preguntando ¿qué ofreces? ¿Eres inteligente? ¿Interesante? ¿Talentoso? ¿Ambicioso? ¿Creativo? Ok, ahora bien, ¿qué haces para demostrar esos atributos a los demás? No digas que eres un buen tío, eso es lo mínimo. Las chicas guapas tienen a “buenos tíos” alrededor 36 veces al día. El paciente se está desangrando en plena calle. ¿Sabes cómo operar o no?

“¡Pues yo no soy machista, ni racista, ni egoísta ni superficial ni agresivo como todos esos gilipollas que hay por ahí!”

Lo siento, sé que escuchar esto es duro, pero si todo lo que puedes hacer es enumerar una lista de defectos ajenos que no tienes, apártate del paciente. Hay un chico guapo e ingenioso con una prometedora carrera listo para hacerse cargo y operar.

¡Espera! ¡Te dije que no te pegaría!

¿Esto te rompe el corazón? Muy bien, ¿y ahora qué? ¿Vas a lamentarte por ello, o vas a aprender a parar una hemorragia? Depende de ti, pero no te quejes de que las chicas guapas se enamoren de capullos; se enamoran de esos capullos porque ellos tienen otras cosas que ofrecer. “¡Pero sé escuchar!” ¿Seguro? ¿Por sentarte silenciosamente al lado de una chica guapa para estar cerca de ella (y pasar cada segundo pensando lo suave que será su piel)? Adivina, hay otro tío en su vida que también sabe hacer eso, pero además toca la guitarra. Decir que eres un buen tío es como si el eslógan de un restaurante fuera “nuestra comida no te pondrá enfermo”. Eres como un estreno de cine cuyo título es “Esta película está en español” y el subtítulo es “Se ve claramente a los actores”.

Creo que es por esto por lo que puedes ser un “buen tío” y aun así sentirte fatal contigo mismo. Especificamente…

#3. Te odias a ti mismo porque no haces nada.

 

“Entonces, qué quieres decir, ¿que tendría que leer un libro sobre cómo ligar?”

Sólo si el primer capítulo del libro es “Empieza a convertirte en el tipo de persona que las chicas quieren tener alrededor”.

“Vamoooooos… sé que escondí una botella de vodka por aquí”

Porque ese es el paso que suele saltarse… siempre se dice “¿Cómo puedo encontrar trabajo?” y no “¿Cómo puedo convertirme en el tipo de persona que los empresarios buscan?”. Se piensa “¿Cómo voy a gustar a las chicas guapas?” en vez de “¿Cómo me convierto en el tipo de persona que gusta a las chicas guapas?”. Porque claro, la segunda premisa podría significar dejar algunas de tus aficiones favoritas y prestar más atención a tu aspecto, y Dios sabe qué más. Incluso podrías tener que cambiar tu personalidad.

“¿Pero por qué no puedo encontrar a alguien a quien le guste tal y como soy?”, preguntarás. La respuesta es “porque los humanos necesitan ciertas cosas”. ¿La víctima está desangrándose y tú te limitas a mirarla y quejarte de que las heridas de bala no se curan solas? Otro vídeo:

Todo el que ha visto este vídeo se ha sentido un poco más feliz, aunque no por las mismas razones. ¿Puedes causar el mismo efecto en la gente? ¿Por qué no? ¿Qué te impide ponerte un tanga y una capa y subirte a un escenario y agitar tu pene frente al público? Ese tío conoce el secreto para tener éxito en la vida: Que hacer lo que sea que pueda llamarse eso… es mejor que no hacer nada.

“¡Pero es que no destaco en nada!” Bien, tengo buenas noticias: Échale horas suficientes de práctica y serás más o menos bueno en cualquier cosa. Yo era el peor escritor del mundo cuando era niño. Sólo era un poco mejor a los 25. Pero mientras  fracasaba miserablemente en mi profesión, escribí en mi tiempo libre durante ocho años seguidos, un artículo a la semana, antes de llegar a hacer algún dinero con ello. Me llevó 13 años ser lo suficientemente bueno como para entrar en la lista de los más vendidos de The New York Times. Probablemente me costó unas 20.000 horas de práctica pulir mi mala escritura.

¿No te hace demasiada gracia emplear todo ese tiempo en desarrollar una habilidad? Bueno, tengo buenas noticias y malas noticias. Las buenas noticias son que el mero hecho de hacer algo te ayudará a salir de tu burbuja. Soporté años de tedioso trabajo de oficina porque sabía que estaba aprendiendo a hacer algo único mientras tanto. La gente abandona porque se tarda mucho en ver los resultados, porque no son capaces de ver que el proceso ES el resultado.

Las malas noticias son que no tienes otra alternativa. Si quieres trabajar aquí, cierra.

Porque en mi modesta opinión, no te odias a ti mismo porque tengas baja autoestima, o porque otra gente sea cruel contigo. Te odias a ti mismo porque no haces nada. Ni siquiera tú te quieres a ti mismo “tal como eres”… es por eso que sufres y me mandas mensajes privados preguntándome qué creo que deberías hacer con tu vida.

Paso 1: Levántate.

Haz el cálculo: ¿Cuánto tiempo dedicas a lo que han hecho otros (TV, música, video juegos, internet) frente a lo que haces tú mismo? Sólo uno de los dos te otorga valor como ser humano.

Y si no te gusta escuchar esto y respondes con algo que escuchaste de niño y que suena parecido a “¡Es el interior lo que importa!”, entonces lo único que puedo decir es…

#2. Tu interior importa en la medida de lo que consigas hacer gracias a él

Estando en el negocio en el que estoy, conoces a docenas de aspirantes a escritor. Se consideran a si mismos escritores, se presentan en sociedad como escritores, saben que en lo profundo de su ser, tienen alma de escritores. Lo único que les falta es ese pequeño detallito… escribir alguna puñetera cosa.

Pero, ¿realmente importa eso? ¿Es tan importante “escribir cosas” para considerar quién es un escritor y quién no lo es?

Por el amor de Dios, sí.

He conocido “escritores” que han producido menos texto que lo que hay en la lista de la compra de esta mujer.

Hay una réplica típica a todo lo que he dicho hasta el momento, y para cualquier voz crítica en tu vida. Es esa cosa que te dice tu ego para evitarte tener que hacer el trabajo duro de mejorar: “Sé que en el fondo soy una buena persona”. También puede formularse como “Sé quién soy” o “Tengo que ser yo mismo”.

No me malinterpretes; quién eres lo es todo. El tipo que construyó de cero una casa para su familia lo hizo por ser quien era. Toda cosa mala que has hecho en tu vida comenzó con un impulso negativo, algún pensamiento rebotando dentro de tu cabeza hasta que actuaste en consecuencia. Y toda cosa buena que hayas hecho es lo mismo. Quién eres es la metáfora para la tierra de la cual crecen tus frutos.

¿Te has fijado cómo la cámara apunta hacia arriba, y no hacia la base del árbol?

Pero he aquí lo que todo el mundo ha de saber, y lo que muchos de vosotros no aceptáis:

“Tú” no eres nada salvo tu fruto.

A nadie le importa tu tierra. “Quién eres en tu interior” no significa nada salvo aquello que produce para los demás.

En tu interior, eres una persona compasiva. Fantástico. ¿Se traduce eso en hacer algo al respecto? ¿Llega a tu conocimiento una terrible tragedia en tu sociedad y dices “Oh, esos pobres niños. Hacedles saber que están en mi pensamiento”? Porque si es así, que te jodan. Averigua qué necesitan y ayuda para que lo obtengan. Cien millones de personas vieron el vídeo “Kony” y prácticamente todos ellos llevaron a esos pobres niños africanos “en sus pensamientos”. ¿De qué sirvió la energía conjunta de todos esos “pensamientos”? Para una puta mierda. Mueren niños cada día porque millones de personas nos decimos a nosotros mismos que sentir compasión es lo mismo que actuar en consecuencia. Es un mecanismo interno controlado por la parte vaga de tu cerebro para evitarte el tener que hacer algo de verdad.

“Sólo quiero que sepa que la llevo en el pensamiento. Buena suerte. Hágame saber si eso la cura”.

¿Cuántos de vosotros estáis actualmente en la situación de andar diciendo “¡Ella/él se sentiría atraído por mí si supiera lo interesante que soy!” ¿En serio? ¿Cómo se manifiestan al exterior todos vuestros interesantes pensamientos e ideas? ¿Qué te llevan a hacer? Si la chica o el chico de tus sueños pusiera una cámara oculta que te siguiera a todos sitios durante un mes, ¿quedaría impresionado/a con lo que vería? Recuerda que no puede leer tu mente, sólo puede observarte. ¿Querría formar parte de esa vida?

Todo lo que te pido que hagas es aplicar el mismo rasero contigo mismo que aplicas a los demás. ¿No tienes un amigo religioso cuyo único gesto de ayuda a los demás es “rezar una oración”? ¿No te toca la moral? Ni siquiera entro en si las oraciones funcionan o no; no cambia el hecho de que ellos eligen ayudar en una manera en la que no tienen que moverse del sofá. Se abstienen de cualquier vicio, tienen buenos pensamientos, su interior es todo lo puro que puede ser, pero ¿que fruto da esa tierra? Deberían saberlo mejor que nadie… he copiado la metáfora del fruto de la Biblia. Jesús dijo algo así como “un árbol se juzga por su fruto” repetidas veces. Por supuesto, Jesús nunca dijo “si quieres trabajar aquí, cierra“. No, él dijo “Cada árbol que no de un buen fruto se corta y se arroja al fuego”.

La gente no reacciona bien cuando se les dice esto, igual que los comerciales no reaccionaron bien cuando Alec Baldwin les dijo que necesitaban echarle pelotas o resignarse a limpiarle los zapatos. Lo que nos lleva al último punto…

#1. Todo tu interior luchará contra el esfuerzo de mejorar.

La mente humana es un milagro, y nunca la verás emplearse con más belleza que cuando lucha contra la evidencia de que necesita cambiar. Tu psique está equipada con capas y capas de mecanismos defensivos diseñados para abatir cualquier cosa que quiera evitar que todo siga igual. Pregúntale a cualquier adicto.

Por lo que incluso ahora, algunos de los que estáis leyendo esto os encontrais conque vuestro cerebro os bombardea con razones para rechazarlo. Desde mi experiencia, puedo ver que esas razones vienen a ser algo así como…

*Interpretación intencionada de la crítica como un insulto

“¿Quién es este tío para llamarme vago e inútil? Una buena persona nunca me hablaría así. Escribió todo esto para sentirse superior a mí y hacerme sentir mal por cómo llevo mi vida. ¡Voy a pensar mi propia crítica para igualar las cosas!”

*Centrarse en el mensajero para evitar escuchar el mensaje

“¿Quién es ESTE tío para decirme a MÍ cómo vivir mi vida? ¡Ni que él fuera un santo! No es más que un don nadie de internet. Voy a encontrar algo sobre él con lo que reafirmarme de que es estúpido y que todo lo que dice son estupideces. Este tipo es tan pretencioso que me dan arcadas. ¡Vi su viejo video de rap en YouTube y sus rimas son una porquería!”

*Centrarse en la forma para evitar escuchar el fondo

“Voy a buscar en el artículo hasta encontrar algún chiste que resulte ofensivo sacado de contexto y hablaré y opinaré sólo sobre eso. He escuchado que una simple palabra ofensiva puede hacer pasar desapercibido el resto del libro”.

*Pintar las cosas de color de rosa

“¡Las cosas no están tan mal! Sé que amenacé con suicidarme el mes pasado, pero ahora me siento mejor. Es totalmente posible que si sigo igual que hasta ahora, las cosas mejoren más tarde o más temprano. Tendré mi gran oportunidad, y si sigo haciendo favores a esa chica guapa, al final le gustaré!”

*Pretender que cualquier esfuerzo por mejorar de alguna forma signifique traicionarte a ti mismo

“Ajá, ¿así que se supone que tengo que deshacerme de todos mis cómics manga y empezar a ir al gimnasio seis horas al día y darme un bronceado falso como todos esos gilipollas de Jersey Shore? Porque claro, ESA ES LA ÚNICA ALTERNATIVA”.

Y muchas más. Recuerda, la tristeza es cómoda. Es por lo que tanta gente la prefiere. La felicidad necesita esfuerzo.

Y también necesita valor. Es increíblemente cómodo saber que mientras no crees nada, nadie podrá criticar lo que hayas creado.

Es mucho más fácil sentarse a criticar las creaciones de otros. Esta película es estúpida. Los niños de esa pareja son unos malcriados. La relación de esa otra pareja es un desastre. Ese ricachón es un superficial. Este restaurante es una mierda. Este articulista de internet es un capullo. Mejor dejo un comentario hiriente para exijir que lo despidan. Ves, he creado algo.

Oh, espera, ¿se me olvidó mencionarlo? Cualquier cosa que trates de crear o desarrollar, ya sea un poema, una nueva habilidad, o una nueva relación… te encontrarás inmediatamente rodeado de no-creadores que lo denostarán. Quizás no lo harán en tu cara, pero lo harán. Tus amigos borrachuzos no quieren que te vuelvas abstemio.  Tus amigos gordos no quieren que empieces una dieta y hagas ejercicio. Tus amigos parados no querrán ver que te embarcas en una carrera.

Simplemente recuerda que únicamente están expresando su propio miedo, ya que denostar el trabajo de otros es una excusa más para no hacer nada. “¿Por qué debería crear yo nada cuando las cosas que crean otros apestan? Podría haber escrito una novela ya, pero voy a esperar a tener algo bueno, ¡no quiero escribir algo como Luna Nueva!”. Mientras no produzcan nada, su trabajo será siempre perfecto y estará por encima del reproche. O si producen algo, se encargarán de hacerlo guardando las distancias. Harán algo intencionadamente malo para dejar claro a todo el mundo que ese no es el verdadero fruto de su esfuerzo. El verdadero fruto de su esfuerzo habría sido impresionante. No como la porquería que haces tú.

Lee los comentarios a nuestro artículo. Cuando se vuelven desagradables, es siempre desde el mismo ángulo: Cracked tiene que despedir a este columnista. Este capullo tiene que dejar de escribir. No hagáis ningún video más. Al final siempre es “Dejad de crear. Esto es diferente de lo que yo habría hecho, y la atención que estáis recibiendo me está haciendo sentir mal conmigo mismo”.

No seas esa persona. Si eres esa persona, no seas esa persona por más tiempo. Esto es lo que hace que los demás te odien. Esto es lo que hace que te odies a ti mismo.

¿Qué harías con esto? ¿Perseguir brujas o inaugurar las Olimpiadas?

Qué tal esto: Un año. El fin de 2014, esa es nuestra meta. O un año a partir de la fecha en que leas esto. Mientras otra gente te dice “¡Hagamos una propuesta de Año Nuevo para perder 10 kilos!” yo te digo que te comprometas a hacer ALGO, joder… Desarrollar una habilidad, adquirir una mejora para tu caja de herramientas humana, y ser lo suficientemente bueno en ello para impresionar a la gente. No me preguntes el qué… maldita sea, escoge algo al azar si no sabes qué hacer. Toma clases de kárate, o baile de salón, o alfarería. Aprende a usar el horno. Construye una pajarera. Aprende a dar masajes. Aprende un lenguaje de programación. Rueda una peli porno. Hazte superhéroe y lucha contra el crimen. Comienza un videoblog en YouTube. Escribe para Cracked.

Pero la clave es, no que te centres en conseguir algo grande para ti mismo (“Voy a encontrar una novia, voy a hacerme rico…”) sino que simplemente te centres en dotarte de una habilidad que te haga tan sólo un poco más interesante y valioso para otras personas.

Hostia puta, ¡aprendiendo español puedo hablar con 400 millones de personas con las que antes no podía!

“No tengo dinero para tomar clases de cocina”. Entonces busca en el puto Google “cómo cocinar”. Ahora han filtrado el porno, es más fácil que nunca. Joder, tienes que acabar con esas excusas. O ellas acabarán contigo.

3 comentarios sobre “6 desagradables verdades que te harán mejor persona

    lalo escribió:
    9 diciembre, 2014 en 05:43

    muy buen post me gusto mucho lo que dices es la pura verdad sigue asi!!!

    José Manuel escribió:
    20 enero, 2015 en 04:11

    Muchas gracias por traducir y compartir este artículo, la verdad no es tan dura… ya que una vez tenemos ese conocimiento (no importa cómo de vergonzoso o difícil), ¡lo podemos aprovechar!

    Olga escribió:
    3 abril, 2016 en 12:22

    Es la pura realidad, no me pareció dura, “actúas o te pisotean” pero no te quejes…….. Muy buen post

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